Acabo de leerme una novela muy sencilla llamada Silencio, del guionista de cómicas Fernando Llor, autor de otras obras como: Ojos Grises, Subnormal, una historia de acoso escolar, Soma o el recientemente estrenado El espíritu del escorpión (Trenti, 2026) Silencio habla de dos historias, la de Julia y de Marina, y para conocer cada una de ellas debes voltear el libro y leer por el otro lado (un detalle que ha dotado al libro de gran originalidad, y me ha recordado uno similar que leí siendo niña, que se llamaba Diario secreto de Susi y Diario secreto de Paul.
Julia es una chica introvertida, a la que le cuesta hacer amigas y expresar lo que siente. Un día, descubre que hay más gente con sus mismos intereses: los videojuegos, y que además pueden competir en equipo y conseguir éxitos a través del juego. Es emocionante, y más aún haber llegado a la final, y estar compitiendo junto a Andrea y Marina. Julia es la healer, Marina la capitana, y el resto ayudantes. Pero en plena final, Marina decide hacer un "pequeño truco" que ha visto a un streamer, aplica esta trampa para conseguir ganar el primer premio, así que cuando le dan el trofeo todo son aplausos y vítores del resto de sus compañeras. Bueno, del resto no... El remordimiento de Julia es enorme, y no puede evitar contárselo a la entrenadora, y que les arrebaten el primer premio.
Esto solo será el comienzo de una pesadilla, Julia comenzará a estar aislada en el colegio, porque Marina siente mucha rabia hacia ella, y va a conseguir que todos los compañeros la llamen "cerdita" y le hagan todo tipo de perrerías.
Por otro lado, conoces la versión de Marina, una persona competitiva, muy exigente -tanto consigo misma como con los demás- líder innata, que con solo unas palabras puede cambiar la actitud de las chicas que la rodean. Ha puesto mucho empeño en conseguir esa victoria, y ahora la estúpida de Julia decide actuar "quin michi ítiqui", considerar que ha jugado sucio y no valorar su victoria... y eso no puede ser.
Lo curioso de esta historia es el cambiar de perspectiva para poder apreciar algunos matices de ambas protagonistas, y si además la historia se combina con viñetas de cómic (que cuentan algunos detalles más de la novela) pues mucho mejor. Es una historia para trabajar la empatía, la comprensión, el liderazgo y el compañerismo... creo que es muy didáctica para cursos como 1º o 2º de ESO, aunque las dos historias son excesivamente maniqueas, y se ve con demasiada facilidad quién es el personaje bueno, y quién no actúa como debe, e incluso se le da una lección de moral al acabar para que todo quede resuelto. Pero aun así, me parece una obrita necesaria y útil para trabajar el tema del acoso, del respeto y del juego limpio en el aula, y creo que la voy a recomendar en cursos futuros si imparto Lengua en 1º o 2º de ESO.






