jueves, 10 de septiembre de 2026

LA AUTOPISTA DEL SUR Y OTRAS HISTORIAS de Julio Cortázar

Este curso 26/27, en el Club de Lectura del instituto donde trabajo vamos a comenzar leyendo a uno de los cuentistas más importantes de la literatura universal: Julio Cortázar. Teníamos ganas de adentrarnos en el mundo del realismo mágico, el surrealismo, la narrativa sorpresiva, y qué mejor ejemplo que este autor argentino -nacido en Bruselas-, que se autoexilió en París, y que con sus obras como Rayuela, Final del juego, La vuelta al día en ochenta mundos o 62/Modelo para armar, revolucionó el mundo de la literatura y las técnicas narrativas. Si por algo es conocido es por sus cuentos, y en esta antología encontramos ocho relatos, entre los mejores del autor (me atrevo a afirmar) como: Casa tomada, La noche boca arriba, No se culpe a nadie o Continuidad de los parques. 



Además, esta edición viene precedida de un estudio sobre el autor y su obra, escrito por Luis G Martín, que aporta información muy relevante sobre los cuentos que aquí nos ocupan, y sobre la estructura, la narrativa, los personajes en la obra de Cortázar, y me he animado a extraer algunos extractos que nos ayudan a entender mejor sus relatos. Un libro que voy a recomendar en 1º de Bachillerato, en la materia de Literatura Universal, pero que creo que pueden ser leídos por estudiantes de 3º o 4º de ESO sin problema, aunque imprescindible acompañarlos de un análisis y reflexión posterior. Ahí van algunas de las anotaciones:

Más que de temas o asuntos, en los cuentos de Cortázar cabe hablar de circunstancias, que, sean cuales aquéllos, los modifican y problematizan. Las historias parten casi siempre de anécdotas vulgares y anodinas -unos hermanos que viven en una casa, un hombre que se dispone a terminar de leer una novela, otro que trata de ponerse un pulóver o jersey, un grupo de automovilistas que regresan a París... -, pero la irrupción de un elemento fantástico las transforma en singulares y misteriosas revelaciones. 

"Simplemente para mí lo fantástico es la indicación súbita de que, al margen de las leyes aristotélicas y de nuestra mente razonante, existen mecanismos perfectamente válidos, vigentes, que nuestro cerebro lógico no capta pero que en algunos momentos irrumpen y se hacen sentir". 

El motivo de "el doble", que da un original modo aparece en La noche boca arriba, es también frecuente en los cuentos de Cortázar. Cada persona vive dos vidas, tiene un doble en alguna parte, y el encuentro de ambos, de uno con su doble, se convierte en motor de la paradoja o de la reflexión sobre el problema de la identidad personal y todos los que de él derivan. El motivo de "el doble", como bien se imagina, es óptimo para le tratamiento literario de todas las especulaciones acerca del destino humano. En No se culpe a nadie el protagonista, que está intentando sin éxito ponerse un jersey, pierde el dominio sobre una de sus propias manos y es víctima al final de sus agresiones. El problema de la identidad vuelve a aparecer. 

El propio Cortázar explica su concepto de cuento:

"Mi concepto de cuento es muy severo: alguna vez lo he comparado con una esfera; es algo que tiene un ciclo perfecto e implacable; algo que empieza y termina satisfactoriamente como la esfera en que ninguna molécula puede estar fuera de sus límites precisos" 

En todos los cuentos de esta antología podemos observar que una circunstancia exterior interviene en el curso de la vida de los personajes alterándola dramáticamente. Con las particularidades de cada relato, los elementos que lo configuran son siempre semejantes: presentación del estado previo, intromisión del elemento extraño -generalmente fantástico-, lucha del personaje para volver al estado primitivo o para adaptarse al nuevo, y desenlace final. Se trata, como se ve, de la estructura arquetípica del cuento tradicional. 

La economía expresiva que Cortázar confiesa haber aprendido sobre todo en la lectura de Jorge Luis Borges, es un instrumento fundamental y necesario para lograr el correcto funcionamiento de esta estructura esférica. Nada de lo que se cuente debe ser innecesario para lograr el correcto funcionamiento de esta estructura esférica. Nada de lo que se cuente debe ser innecesario para el desarrollo del relato. Así, se verá que los personajes, los ambientes y las propias peripecias están dibujados con trazo grueso. No se acude nunca al detalle, salvo cuando éste tiene una funcionalidad en la historia, y se prescinde de pinturas psicológicas, ornamentación y ramificaciones. Respecto al final, Cortázar utiliza o el final sorpresa, o el final en suspensión. En el primer caso, se cierra con una revelación de algo que había permanecido oculto o con un descubrimiento que altera el desarrollo lógico de la actuación. Es el caso de Continuidad de los parques, La puerta condenada o La noche boca arriba, en los que Cortázar, que ha conducido las historias por un determinado camino, utiliza un golpe de efecto final para invertirlas. En el segundo caso -Casa tomada, La autopista... y Segunda vez- el relato es interrumpido antes de que concluya o sin dar toda la información que se precisa para comprenderlo. Aunque son todos finales abiertos; la historia queda incompleta y es el lector quien debe resolverla. 

El punto narrativo es de gran importancia. Cortázar narra habitualmente desde la perspectiva del personaje, ya utilice la primera o la tercera personas. Es decir, el lector  conoce, piensa y espera lo mismo que el protagonista del relato. En La puerta condenada, por ejemplo, se nos hace partícipes de los razonamientos de Petrone y de las conclusiones a las que llega, de modo que en ningún momento presentimos la sorpresa final.

La yuxtaposición de elementos ligeros e intrascendentes -detalles de cotidianidad, diálogos costumbristas, etc.- junto a los trascendentes ayuda también a la verosimilitud del relato y cumple, por consiguiente la misma función. Se expresa lo grave en broma y fuera del contexto en el que el lector lo espera. El uso irónico de un lenguaje afectivo o connotado, próximo al personaje pero ajeno al autor y al lector, responde, por último, a fines iguales. Justo a continuación del ejemplo leemos: "y la señora anciana suspiró un asentimiento de muchos años y guardó el frasquito justo cuando se abría la puerta del fondo y la otra señora salía con ese aire que todos le envidiaron".

Los personajes de los cuentos de esta antología, casi en la mayoría de los cuentos, queda innominado Incluso en la Autopista del Sur, en la que aparecen más de una docena de personajes, y el cuento ocupa 25 páginas, no se les da a ninguno de ellos nombre. Únicamente uno es llamado por la marca de su coche: Taunus. Los personajes de los cuentos de Cortázar son seres sin voluntad, pasivos. Caen víctimas de fuerzas inexorables, exteriores o interiores, que ordenan su vida: unos hombres enigmáticos que van tomando su casa, un pulóver y una mano que se rebelan, un accidente de moto... Resignados, se dejan conducir sin resistencia, o con una resistencia que desde el principio se sabe que es estéril. Además, están caracterizados como héroes vencidos, individuos infelices o dueños de una felicidad convencional y frágil, que viene a romperse cuando la situación alrededor de la que gira el cuento les ilumina o les destruye. Sus rasgos les dota de cierta ternura y les concede -por su debilidad y su impotencia- las simpatías del lector. 

Cortázar escribe en su español, en el español de Hispanoamérica. Él, como el resto de autores del llamado Boom Hispanoamericano (Alejo Carpentier, Carlos Fuentes, Juan Rulfo o García Márquez, entre otros) reivindica la idiosincrasia de sus pueblos. Pero más allá de estas consideraciones, el uso de americanismos busca la verosimilitud, sobre todo en los diálogos o en la reproducción de los pensamientos de los personajes. Incluye todos los anglicismos y galicismos que se emplean en la lengua cotidiana: living, pullover, shock, entre otros.  

domingo, 6 de septiembre de 2026

CUENTOS de María Teresa León

 Me he animado a leer algunos de los cuentos de María Teresa León, ya que conocía a esta autora más por su relación con Rafael Alberti que realmente por su propia obra. Y así llegó a mis manos el libro Cuentos, que es una recopilación de quince relatos de dos obras distintas: Cuentos de la España actual, un libro que publicó en México, en 1935, y que están dotados de una gran carga política, y Fábulas del tiempo amargo, cinco relatos publicados en 1962 también en México.

Con diferencia, me han gustado mucho más los primeros, ya que en ellos María Teresa nos habla con una gran crudeza y franqueza del odio y la ira que nacen de las diferencias de clase, de las desigualdades, de sentir que el origen del que provienes, y la pobreza que te rodea, te incapacita para participar en este sistema de la misma manera que lo hacen las personas de la alta burguesía. 

Nos habla de las diferencias entre comunistas y anarquistas en el cuento "Liberación de octubre", en el que se centra en la Revolución de 1934. En "Letreros en las vallas" se mete en el papel de un sereno, que observa con atención y curiosidad cómo un grupo de rebeldes pintan algunas consignas en las paredes, como ABAJO EL RÉGIMEN BURGUÉS o LA DICTADURA DEL PROLETARIADO, y entabla con ellos una conversación para conocer mejor las diferencias entre estas ideologías.

Entre los cuentos, el que más me ha gustado ha sido "La meada", un relato en el que se habla de la caridad, del maltrato, y nos relata cómo se siente un zagal de clase baja al que le quieren regalar un atlas de geografía en las Escuelas Catequistas, lugar al que ha llegado porque le habían dicho que "regalaban cosas", y una vez entró en el salón los niños y niñas que allí estaban le llamaran "cara de perro" y lo miraran con desprecio debido a las ropas raídas y sucias que llevaba. 

La segunda parte del libro, las Fábulas del tiempo amargo, son muy diferentes; en ellas juega más con la fantasía y, como su nombre indica, relata las historias de animales, metiéndose en el papel de un ciervo al que están intentando cazar, o  poniéndose en el lugar de un águila que está realizando un viaje.

Creo que realizar la lectura de estos cuentos es interesante para conocer mejor la figura de María Teresa León, una mujer que fue muy valiente (se divorció de su primer marido, y contrajo matrimonio con Rafal Alberti posteriormente, aun sabiendo las habladurías que se daban a causa de estas cosas; participó activamente en la Alianza de Escritores Antifascistas, siendo la secretaria de esta entidad, o creó la revista El Mono Azul, en la que publicó artículos de clara índole revolucionaria y republicana). 

Un libro interesante para acercarse a esta escritora, miembro de la Generación del 27, de la nómina de las Sin Sombrero, o de la Generación de escritores/as de la República (como así deberíamos denominarlas). 

miércoles, 2 de septiembre de 2026

HOMBRES CON UN DIENTE DE LECHE de Luis Díaz

En este blog no suelo hablar de libros de poesía, pero en este caso, esta obra de prosa poética -o así me atrevería a definirla- creo que merece mi reseña. Conocí el libro Hombres con un diente de leche a partir de la escucha de uno de los pódcast de "Punzadas Sonoras", un programa de radio que recomiendo en el que hablan sobre filosofía y literatura, y mencionaron este libro en un especial sobre ruralidad, ya que pone en el centro los sentimientos y debilidades de un hombre rural, que debe demostrar continuamente su virilidad y su fuerza, en el entorno en el que se encuentra. 

Luis Díaz, el autor de esta original obra (escrita en pequeños capítulos, redactados sin signos de puntuación) es doctorando en Arte y Humanidades, periodista y gestor cultural. Con este, que es su primer libro, resultó ganador del IV Premio de Poesía Irreconciliables. Como periodista ha colaborado en medios como El Salto, Beatburguer, Mondo Sonoro o VICE, entre otros. Desde 2019 dirige el Festival de Poesía Joven de Alcalá de Henares.

En esta obra, cuenta en primera persona los pensamientos de alguien perteneciente a "una estirpe de hombres con la lengua pegada al paladar". Nos explica la dificultad del habla, de los sentimientos exigidos y los que realmente están, de las expectativas de los demás, de lo encorsetadas que están las miradas de los otros, y cómo el entorno rural puede resultar aún más claustrofóbico. Destaco algunos extractos del libro que han llamado especialmente mi atención: 

"esperan de ti que seas firme esperan de ti que seas capaz de levantarte cada madrugada a las dos en punto esperan de ti que tengas las uñas sucias esperan que asumas una mala cosecha con la resignación de los animales viejos esperan que asumas que la lluvia y el sol no van a llegar en su momento esperas el trigo y la cebada a veinte céntimos el kilo esperas las ayudas al campo de la unión europea como quien espera la lluvia y el sol esperan de ti que pierdas la cuenta de cuántas veces as cortado las hojas verdes de la parra seca esperan de ti que no calcules cuántos años te quedan de planear la siembra de recoger la cosecha"

Hay otros momentos de ironía y humor ácido, como: "Sé que los beatles tienen muchas canciones todas aburridas que solo gustan a la gente con muchos libros en casa y padres funcionarios capaces de gestionar sus emociones"

Y en cada una de sus páginas, te saca una sonrisa, que se entremezcla con la amargura de reconocer la historia real que hay detrás de esas reflexiones. Acabo con el extracto que, además, abre el libro en la propia portada del mismo, y que no puede gustarme más por su cotidianeidad, por su amargura, enlazada con un toque de ternura. 

"cuando te hagas viejo y no sepas cómo te llamas cómo me llamo cómo poner la pasta de dientes en el cepillo de dientes cómo cortarte las uñas de los pies cómo apartar las zarzas con las manos cómo pelar una naranja cómo hacer que las ovejas se arrodillen cuando te hagas viejo coy a decirte te quiero todos los días para que todos los días un desconocido te diga te quiero".

Un libro muy recomendable.

sábado, 29 de agosto de 2026

FRANCESCA DE BARCELONA de Laia Perearnau

 No soy muy aficionada a la novela histórica, sin embargo, esta obra -recomendada por Marta- me ha cautivado porque sabe transmitir de una manera magistral la historia de una mujer: Francesca Satorra.

Se trata de una matrona del siglo XIV que consiguió el permiso del rey Joan I para poder ejercer como médica. El libro comienza con un plano de la Barcelona del siglo XIV, donde podemos ubicar algunos de los espacios donde se va a desarrollar la historia (el Palacio Real, El Convento de San Francisco o el Barrio Judío, el  Call, que fue atacado por los cristianos en el año 1391, entre otros).

A través de la vida de Francesca, de su madre y de su abuela la Bonanada, Francesca irá descubriendo el mundo de los cuidados de parto, de cómo ayudar a mujeres a dar a luz, así como las plantas que necesitaba para facilitar esta labor. Todo esto se ve ampliado con la ayuda de L'Astruc, un joven judío que estudia para ser médico, y que le va a prestar libros fundamentales para ampliar sus conocimientos, como los de la Trótula de Salermo, un compendio de ginecología del siglo XI,  Regimen de Sanitat, escrito por Arnau de Vilanova para el rey Jaime II, o Al-Tasrif, un libro escrito por un cirujano del califato de Córdoba llamado Abulcasis. El descubrimiento de todos estos libros, guardados en la casa de los Benevists, fascinará a la protagonista, que se enfrentará a distintos personajes, como el médico Bernat Oriol, quien intentará impedir que una mujer ejerza de médica, o su marido Berenguer Satorra. En la trama nos cuentan detalles históricos espeluznantes, como los castigos que se infrigían contra las mujeres en la época, condenándolas por adulterio a ser emparedadas y solo alimentadas de agua y pan, cómo se pactaban los matrimonios, y se obsequiaba con una dote a la familia del marido, o bien cómo se realizaban los procesos judiciales. 

El libro es un llamamiento a la convivencia entre culturas: se explica cómo convivían las culturas cristiana y judía pacíficamente en Barcelona hasta ese momento-aunque desde el principio se aprecia cierta mirada de suspicadia entre las comunidades-, detalles de la cultura judía y sus costumbres, hasta que comienzan las arengas de algunos personajes, como las de Ponce de Alcalá o de Vicente Ferrer, quienes arremetieron con frases populistas y sencillas contra esta comunidad, promoviendo el ataque al barrio judío de Barcelona (el Pogromo) -que sucedió en Barcelona después de que ocurriera en otras ciudades de nuestro país, como Sevilla, Jaén, Toledo o  Córdoba-, la presencia de la peste en Lérida y alrededores, o bien el alzamiento de la campana Honorata en la catedral de Barcelona.

Un libro contado con veracidad, dando detalles históricos que se combinan con elementos sentimentales y cotidianos dotados de muchísima emoción, que nos hacen acompañar de la mano a Francesca en sus vivencias, anhelos y andanzas. Muy recomendable para 4º de ESO en adelante.

jueves, 20 de agosto de 2026

NOSOTROS EN LA NOCHE de Kent Haruf

En el pueblo llevamos un par de veranos haciendo un Club de lectura, que hemos denominado Ana Etxebarria en homenaje a una vecina que falleció el año pasado, y que se pasaba los días inmersa en los libros. En esta ocasión, fue Amalia quien nos propuso esta lectura que ofrecían en el servicio de Bibliobús: la novela Nosotros en la noche, del escritor estadounidense Alan Kent Haruf. Se trata de la última novela que publicó este autor, y lo hizo de manera póstuma. Cuando escribió las últimas páginas del libro, ya sabía que iba a morir, y quizá esto nos pueda dar más claves para interpretar la obra.

Alan Kent Haruf es autor de casi una decena de libros, todos ellos ambientados en la ciudad ficticia de Holt, situada en Colorado. En esta ocasión, se cuenta la historia de Louis y de Addie, dos vecinos, ancianos y viudos, que deciden pasar las noches juntos para sobrellevar mejor su soledad. Louise, cuando llega la noche, se acerca a la casa de Addie, con su pijama dentro de una bolsa de papel, y después de degustar un vino ella, y una cerveza él, comparten lecho y confidencias. Poco a poco, los dos personajes nos van relatando sus vidas -a la vez que se la explican a su nuevo compañero de vida- y así descubrimos que Addie se casó muy joven con Carl, y tuvo dos hijos: Gene y Connie, que Connie murió siendo muy pequeña, atropellada por un coche mientras jugaba con su hermano en el jardín, o bien que Louise tuvo una hija, Hollie, y un affaire amoroso que será recordado en el barrio.

Estas confidencias son relatadas a través de los diálogos en estilo directo, pero con ausencia de guiones, en un ambiente cercano y cotidiano, que hace sentir al lector que se encuentra en ese salón, sentado junto a los protagonistas, escuchándoles. En un principio, temen el qué dirán los vecinos al conocer su relación; Louise se aproxima a la casa de Eddie por la puerta trasera, temeroso de las miradas de los vecinos. Cuando va al café, por las mañanas, con sus amigos, oye los cuchicheos y comentarios acerca de la "energía y vitalidad que aún conserva a su edad", algo que le incomoda mucho. También Eddie escucha comentarios en el barrio, pero deciden que deben dejarse llevar por sus sentimientos y sus necesidades, y olvidarse de las habladurías.

Todo va bien hasta que aparece Jamie, el nieto de Eddie, que se queda en su casa unas semanas para alejarse de la situación que están viviendo sus padres: una próxima separación, discusiones diarias, que se ven amplificadas por los problemas económicos por los que están pasando.

Jamie poco a poco se va sintiendo más a gusto con su abuela y con Louise: va a ver los ratones que se están criando en el patio trasero de la casa de este, se va con ellos a la montaña, o adopta un perro que le hará compañía incluso por la noche, durmiendo en su cama.

Sin embargo, llega un momento en el que Addie se ve obligada a tomar una decisión: seguir sus propios deseos y necesidades; o dejarse llevar por el amor hacia tu familia y escuchar la petición de su hijo. Precisamente ese es uno de los temas principales de esta novela: la toma de decisiones personales, la libertad frente a las convecciones, el egoísmo, la falta de compresión, las necesidades de las personas mayores -en una sociedad en la que tendemos a pensar que lo importante es aquello que compete a la gente joven o adulta, pero rara vez mira a la vejez como un estado más de nuestra vida- o la soledad.

Este libro se llevó a la gran pantalla en Netflix, en una película que sigue con bastante fidelidad la trama del libro, aunque con alguna leve modificación. Algo en lo que estuvimos todos de acuerdo, en la tertulia literaria sucedida justo ayer, es que los actores elegidos para desempeñar el papel de Louise y de Addie no fueron los más apropiados: Jane Fonda, guapísima, con un tipazo increíble, y Robert Redford, atractivo aun con setenta años, quizá no eran los prototipos de personajes que nos imaginábamos al leer el libro, y desvirtúan un poco el propio sentido de la historia. Aun así, estamos de acuerdo en que es una buena película, y un gran libro que relata una historia sencilla, fácil de leer, pero también muy interesante para reflexionar sobre la necesidad de escucharse a uno mismo, y ver qué necesidades tenemos, y olvidarnos de los juicios que nos pueden hacer -o que hacemos nosotros a los demás-. Recomendada para personas adultas. 

domingo, 9 de agosto de 2026

AMIGA MÍA de Raquel Congosto

En el arte y en la literatura se ha hablado mucho sobre la ruptura amorosa de pareja, sobre el desconsuelo que esto provoca y sobre esa desazón que nos acompaña cuando sufrimos un desengaño amoroso. Sin embargo, pocas veces nos adentramos en el dolor que provoca la ruptura de una amistad, y es precisamente en este terreno pantanoso donde se ha adentrado Raquel Congosto en su primera novela, recientemente publicada: Amiga mía.

En la portada del libro ya nos anticipan sobre qué trata el mismo: "Han pasado seis años y yo aún vivo donde vivíamos. En la misma casa. Conocí a Pablo y tuvimos a Matilda. Ahora los tres dormimos en el que fue tu dormitorio, el de las pelusas".

Y, efectivamente, la trama de la obra habla sobre Celia y Marina, dos amigas que conviven en el mismo piso, y que trabajan juntas. Marina duerme en una habitación en la que, bajo la cama revolotean pelusas que parecen gatos. Y... ¿por qué será lo de las pelusas?, ¿será por la luz? 

Juntas diseñan proyectos de arquitectura urbana, ven series y las comentan, se recomiendan libros, cocinan, salen a pasear, se tragan programas de telebasura -e incluso asisten al plató para verlo en directo-, juntas se consuelan por las muertes de sus madres, porque ambas han sufrido esa pérdida, esa que separa al mundo en dos tipos de personas: las que tienen madre y las que no. Es tanto lo que comparten, reflexiones, tardes, sueños, dolor... que cuando Celia decide romper ese proyecto vital, esa relación, Marina no puede soportarlo. Y así es como gesta esta obra, en la que intercala fragmentos de su vida actual, con su pareja Pablo, su hija Matilda (que comparte reflexiones fantásticas, que enternecen al lector) con extractos de la vida en común que compartió con Celia, y pequeñas reflexiones dirigidas a esta, que nos muestra a través de un cambio en la tipología de letra.

La historia está contada en tercera persona, dejando sentir el latido de esos años de amistad: discusiones sobre la forma en la que debería colocarse el papel higiénico en el WC, conversaciones en el piso, mientras Marina está haciendo caca con la puerta abierta; películas que les han marcado, como El Rey León o Cadena Perpetua, que hablan sobre la importancia de la amistad, e incluso los momentos más angustiosos que han pasado trabajando como autónomas, rellenando documentos, sufriendo con la burocracia para conseguir vivir de estos proyectos; o la depresión por la que ha pasado Marina. 

De vez en cuando, el tiempo avanza, y Marina nos cuenta en primera persona sus tardes junto a su hija Matilda, los juegos en los que la niña se transforma en una bruja y quiere convertir a su madre en una niña de cinco años para que vayan juntas a clase; los juegos de la señora zombie que come personas y lo que más le gustan son los niños; e incluso las mamografías a las que se enfrenta Celia, y las reacciones de su hija frente a las mismas:

"Cuando una está muerta debe tener mucho tiempo para pensar en sus cosas (...) cuando te vayas a morir voy a pedir que estemos juntas, y así nos tumbarán en la misma camilla. Pero tendremos que estar con los ojos cerrados". 

La combinación de estas tres historias, que son una en realidad, están perfectamente trenzadas para que la lectora se sienta compañera, amiga de Celia, viva con ella esos momentos de forma tan pausada y cercana, y también sienta la aflicción, la herida que aún no se ha cerrado, después de ese email que acaba con todo, y que cierra cualquier atisbo de esperanza: "lo he pensado mucho y no puedo seguir con esto".

Raquel Congosto nos cuenta, de una manera tierna y, a la vez agridulce, todo aquello que nos puede traer la amistad, y la falta de esta. 

sábado, 1 de agosto de 2026

LA BOCA LLENA DE TRIGO de Mayte Gómez Molina

Mayte Gómez Molina es una artista gráfica, investigadora y escritora. Entre sus publicaciones, tiene tres libros de poesía: Mi piel virtual, cansadaLos trabajos sin Hércules y Circuito Cerrado de vigilancia, y acaba de publicar este año (2026) su primera novela: La boca llena de trigo.

Supe de su existencia a través de un pódcast de Carne Cruda: T12x118 - Las chicas listas se cobran su venganza en los libros (CARNE CRUDA) en el que hablaban de la aparición de las chicas listas en la literatura. Nombraron algunos títulos, como el clásico Matilda, La chica más lista que conozco, de Sara Barquinero, Niñas prodigio, de Sabina Urraca, o La boca llena de trigo. Solo la portada de libro ya es toda una declaración de intenciones, con esa imagen (pintada por Anyali Oviedo Castillo, cuyo título es "Some Feelings Sound Better Left Unsaid) que refleja perfectamente el estado de ánimo de la protagonista a lo largo de la novela. La historia nos cuenta la historia de Anna, una chica prodigio, creativa y talentosa, se encuentra en un momento de crisis en su carrera artística precisamente en el momento en el que, objetivamente, le va mejor que nunca: Maria Manzoni, una galerista muy importante a nivel nacional, le acaba de proponer hacer una exposición de su obra, después de quedarse maravillada al ver un cuadro suyo, y le pide que pinte otros doce para exponer en el plazo de un año. En esta tesitura, algo que todo artista ansiaría, Anna se encuentra bloqueada, es consciente de que se le está brindando una oportunidad única, y sin embargo, sufre el síndrome de la impostora: ¿de verdad es ella una buena pintora? ¿por qué es incapaz de pintar nada cuando se sitúa frente al lienzo? La autoexigencia, la incomprensión, la búsqueda de un espacio serán algunos de los temas que se abordarán en la novela.  Ya desde niña, Anna se ha sentido con dificultades para hacerse un espacio en su entorno; cuando estaba en segundo de primaria ganó un premio de dibujo, y esto, lejos de enorgullecerla, le cargó con un peso en su espalda: el de no decepcionar. Y, además, la distanció aún más de sus compañeras. 

En el libro se nos narra la sensación de soledad, insatisfacción, búsqueda de una identidad y un espacio donde sentirte segura, y por eso me parece un libro dotado de gran sensibilidad. Entiendes perfectamente esas reflexiones que hace la protagonista, la niña rara, que o no llega al grado de satisfacción que se espera de ella, o bien es demasiado buena, lo que crea desconfianza y envidia en los demás. Especialmente destacable es la manera en la que Mayte Gómez nos lo describe todo, de manera muy pictórica y dotando la escritura de una sensibilidad exquisita. Este es el comienzo del capítulo VI, en el que describe qué es crear: 

"Crear es entrar en un pantano. El agua se convierte en un tejido poblado de oscuro por el que no se puede avanzar. El verde que tejen las ranas se enrosca en tobillos y muñecas, y las escamas de animales nunca vistos te rozan las piernas, acarician con el final de su cola la parte baja de tu espalda. El agua del pantano es densa, con su olor verde azufre, el sabor a gri y amarillo que se instala en la boca. A cada paso a través del fondo fangoso, el pie se encoge, inseguro de que la pisada encuentre una boca. Uno avanza a ciegas, con la esperanza de poder llegar al otro lado, mientras a su alrededor se espesa una niebla blanca como el material que tiene delante." 

 Además del uso de sinestesias y alegorías para describir el momento de concebir un cuadro, y la búsqueda de la inspiración, el miedo a la falta de creatividad, la autora nos compara muchas de las escenas con cuadros de artistas, como Chen Peiquiu, William Turner, Artemisia Gentileschi, o Georgia O'Keeffe, entre otros. Al leer, me hacía detenerme para buscar las referencias -desconocidas para mí- en google. Creo que es un libro dotado de gran sensibilidad, en el que se percibe la creatividad de la escritora que, además de a la literatura, se dedica a crear objetos "libro", explora la expansión de la literatura a formatos digitales a través de ensayos y poemas a través del cine digital, 3D y la realidad virtual, como se explica en su página web: MAYTE GÓMEZ MOLINA

Esta novela se puede considerar una mezcla entre lo literario y lo visual, ya que es fácil ponerle una imagen a los sueños tan gráficos de Anna, así como extender pinceladas de color sobre algunas escenas que reflejan cómo se está sintiendo la protagonista, a través de matices de colores y de texturas. Si quieres saber más sobre la autora, su nombre artístico es Ingratabergman.