Mayte Gómez Molina es una artista gráfica, investigadora y escritora. Entre sus publicaciones, tiene tres libros de poesía: Mi piel virtual, cansada, Los trabajos sin Hércules y Circuito Cerrado de vigilancia, y acaba de publicar este año (2026) su primera novela: La boca llena de trigo.
Supe de su existencia a través de un pódcast de Carne Cruda: T12x118 - Las chicas listas se cobran su venganza en los libros (CARNE CRUDA) en el que hablaban de la aparición de las chicas listas en la literatura. Nombraron algunos títulos, como el clásico Matilda, La chica más lista que conozco, de Sara Barquinero, Niñas prodigio, de Sabina Urraca, o La boca llena de trigo. Solo la portada de libro ya es toda una declaración de intenciones, con esa imagen (pintada por Anyali Oviedo Castillo, cuyo título es "Some Feelings Sound Better Left Unsaid) que refleja perfectamente el estado de ánimo de la protagonista a lo largo de la novela. La historia nos cuenta la historia de Anna, una chica prodigio, creativa y talentosa, se encuentra en un momento de crisis en su carrera artística precisamente en el momento en el que, objetivamente, le va mejor que nunca: Maria Manzoni, una galerista muy importante a nivel nacional, le acaba de proponer hacer una exposición de su obra, después de quedarse maravillada al ver un cuadro suyo, y le pide que pinte otros doce para exponer en el plazo de un año. En esta tesitura, algo que todo artista ansiaría, Anna se encuentra bloqueada, es consciente de que se le está brindando una oportunidad única, y sin embargo, sufre el síndrome de la impostora: ¿de verdad es ella una buena pintora? ¿por qué es incapaz de pintar nada cuando se sitúa frente al lienzo? La autoexigencia, la incomprensión, la búsqueda de un espacio serán algunos de los temas que se abordarán en la novela. Ya desde niña, Anna se ha sentido con dificultades para hacerse un espacio en su entorno; cuando estaba en segundo de primaria ganó un premio de dibujo, y esto, lejos de enorgullecerla, le cargó con un peso en su espalda: el de no decepcionar. Y, además, la distanció aún más de sus compañeras.
En el libro se nos narra la sensación de soledad, insatisfacción, búsqueda de una identidad y un espacio donde sentirte segura, y por eso me parece un libro dotado de gran sensibilidad. Entiendes perfectamente esas reflexiones que hace la protagonista, la niña rara, que o no llega al grado de satisfacción que se espera de ella, o bien es demasiado buena, lo que crea desconfianza y envidia en los demás. Especialmente destacable es la manera en la que Mayte Gómez nos lo describe todo, de manera muy pictórica y dotando la escritura de una sensibilidad exquisita. Este es el comienzo del capítulo VI, en el que describe qué es crear:
"Crear es entrar en un pantano. El agua se convierte en un tejido poblado de oscuro por el que no se puede avanzar. El verde que tejen las ranas se enrosca en tobillos y muñecas, y las escamas de animales nunca vistos te rozan las piernas, acarician con el final de su cola la parte baja de tu espalda. El agua del pantano es densa, con su olor verde azufre, el sabor a gri y amarillo que se instala en la boca. A cada paso a través del fondo fangoso, el pie se encoge, inseguro de que la pisada encuentre una boca. Uno avanza a ciegas, con la esperanza de poder llegar al otro lado, mientras a su alrededor se espesa una niebla blanca como el material que tiene delante."
Además del uso de sinestesias y alegorías para describir el momento de concebir un cuadro, y la búsqueda de la inspiración, el miedo a la falta de creatividad, la autora nos compara muchas de las escenas con cuadros de artistas, como Chen Peiquiu, William Turner, Artemisia Gentileschi, o Georgia O'Keeffe, entre otros. Al leer, me hacía detenerme para buscar las referencias -desconocidas para mí- en google. Creo que es un libro dotado de gran sensibilidad, en el que se percibe la creatividad de la escritora que, además de a la literatura, se dedica a crear objetos "libro", explora la expansión de la literatura a formatos digitales a través de ensayos y poemas a través del cine digital, 3D y la realidad virtual, como se explica en su página web: MAYTE GÓMEZ MOLINA
Esta novela se puede considerar una mezcla entre lo literario y lo visual, ya que es fácil ponerle una imagen a los sueños tan gráficos de Anna, así como extender pinceladas de color sobre algunas escenas que reflejan cómo se está sintiendo la protagonista, a través de matices de colores y de texturas. Si quieres saber más sobre la autora, su nombre artístico es Ingratabergman.






