Este curso, hemos estado leyendo este clásico de la literatura norteamericana en la materia Literatura Universal y Comparada. Y cuál ha sido mi sorpresa al comprobar que al alumnado no le ha gustado la narrativa, y eso que se supone que es una "novela de aprendizaje" ideal para adolescentes. Yo recuerdo mi primera lectura del libro, en la que quedé impresionada con la narración del libro; se nos cuenta en primera persona la historia de Holden Caulfield, un joven de 16 años que acaba de ser expulsado del colegio Pencey. A través de 260 páginas Holden se dirige al lector y le explica cuál es si situación actual, cómo se encuentra y cómo ha sido su vida hasta ese momento, y para ello usa la función apelativa, y se dirige directamente a los lectores desde sus primeras páginas "si realmente les interesa lo que voy a contarles, probablemente lo primero que querrán saber es dónde nací, y lo asquerosa que fue mi infancia..."
Tras su expulsión del colegio, debido a su holgazanería, y a que ha suspendido cuatro de las cinco materias que cursaba, Holden se dirige a Nueva York, a la casa de sus padres, y nos va a ir relatando este viaje en el que va encontrándose con distintas personas -de personalidades extravagantes y muy distintas unas de otras- como: el profesor de historia de su colegio, su compañero Stradlater, un antiguo compañero de clase llamado Luce, a quien le espeta una serie de preguntas sobre sus relaciones sexuales y sobre su orientación sexual, o Sally Hayes, con la que acude a ver una obra de teatro. Quizá lo más llamativo de esta novela es que todo lo que ocurre es anodino; somos partícipes del itinerario físico -y personal- de Holden, sus reflexiones, en las que todos los que le rodean son personas detestables, odia cómo se comportan, o bien se burla de algunos de ellos (reseñable es la escena del tren, en la que conversa con la madre de Ernie, un alumno de Pencey, y Holden le cuenta maravillas de su hijo, de lo popular que es, cuando en realidad lo que piensa es que es un cretino). Todo esto nos hace entender mejor la figura de Holden, y a la vez, odiarlo. Sus conversaciones con las monjas en la estación, a las que le da una gran suma de dinero para una colecta -quedándose él sin dinero para continuar su viaje-, sus llamadas telefónicas a Sally, a altas horas de la noche, solo para decirle que esas navidades irá a su casa a poner el árbol de navidad, o su encontronazo con el Señor Antolini, quien le acaricia la cabeza mientras Holden está durmiendo, lo que supone una huida despavorida del protagonista.
Holden se encuentra en el camino entre la infancia y la juventud, y por ello sueña ser con el "guardián entre el centeno" (como él mismo nos desvela al final de la novela), alguien capaz de salvar a los niños antes de que caigan por el precipicio de la adultez, como a su hermana Phoebe, al único personaje al que vemos que quiere, y que ansía proteger y cuidar.
El guardián entre el centeno, al igual que ocurre con otras obras como David Copperfield (de Oscar Wilde) o Retrato del artista adolescente (de James Joyce) se trata de una novela de aprendizaje o Bildungsroman, un relato centrado en la evolución moral, psicológica y social de un personaje desde la niñez hasta la adultez, y una búsqueda de la propia identidad.
Este libro estuvo prohibido en 1960 en EEUU debido a que han sido varios los criminales (el asesino de John Lennon, el hombre que intentó asesinar a Reagan, o el asesino de Kennedy confesaron que estaba entre sus libros de cabecera, algo que le ha tildado con el nombre de "libro maldito". Ha influido mucho en la cultura posteriormente, como observamos en la canción homónima de Guns N roses, o bien en la película "El graduado" en la que se percibe una personalidad solitaria y esquiva en el protagonista, tal y como le ocurre a nuestro Holden Caulfield.
Se trata de un clásico del que es importante hablar en clase, porque se pueden extraer muchos temas a raíz de su lectura, como pueden ser: la incomprensión, la desidia, el desinterés o la hipocresía. Además, sirve para trabajar bien cómo analizar a los personajes redondos, en los que se ahonda en la psicología, y el desarrollo personal, aunque creo que se puede trabajar con extractos sueltos, si el grupo de alumnos con el que trabajas no son muy amantes de la lectura.






