domingo, 5 de abril de 2026

EL ATAQUE DE LAS CABRAS de Laura Chivite

Hace unas semanas, después de asistir a un curso muy interesante de teatro clásico en las aulas, en Olmedo, llegué por la noche a mi hotel para descansar, porque a la mañana siguiente continuaban las sesiones del curso, y encendí la TV. En la 2 echaban la película "La tía Tula", basada en la novela homónima del escritor Miguel de Unamuno. Y al acabar el film, un grupo de mujeres creadoras hablaban sobre la relación entre tía y sobrina en la historia del cine y de la literatura. Alauda Ruiz de Azúa, directora de la película "Los domingos", conversaba con Andrea Gutiérrez Bermejo, redactora de la revista Cinemanía, y con Laura Chivite, la autora de esta novela llamada El ataque de las cabras.

Me fascinó el coloquio, y me hizo reflexionar bastante sobre la figura de la "tía", tanto en mi vida personal como en mis lecturas o experiencias artísticas, y cuánto había de feminismo en la figura de "la tía Tula" (que hasta ese momento siempre había observado como un prototipo de mujer conservadora y retrógrada, chapada a la antigua y con unos traumas no resueltos sobre su sexualidad); la charla me hizo revolverme y replantearme mis lecturas, y mis vivencias. Y también me movió a comprar la novela que a continuación voy a analizar: El ataque de las cabras.

Lo primero que puedo decir de este libro, de lectura rápida, es su originalidad, que solo con su portada ya que dejó maravillada.

Se trata de una historia bastante disparatada, que combina una redacción lineal y lógica con toques de humor, sarcasmo y realismo mágico, en la que la presencia de la cabra Juana será el leitmotif de la obra. La han clasificado como una obra bildungsroman punk, o novela de aprendizaje punk.

La protagonista se reencuentra en una cafetería del centro de Madrid con su tía Lidia, y comenzará a rememorar los dos años en los que convivió con ella, y a relatarnos cómo su relación con su tía cambiaría su vida y su forma de afrontar el mundo. Tía Lidia es una persona especial, lo vive todo con intensidad, tiene un grupo de amigas con las que dialoga sobre qué especia es la que más las representa -entre otras cosas-, cuida a su gato Baby como si de un hijo se tratara, y es capaz de mover objetos a través de la telequinesia cuando está enfadada. Su forma de vivir y de actuar deja perpleja a la protagonista, quien admira a su tía y no quiere distanciarse de ella, la idolatra; todo lo que ocurre a su alrededor es visto de otra manera cuando está junto a Lidia, y recuerda los dos años en los que compartió piso con ella como una etapa determinante en su vida. 

Pero también las conversaciones con su tío Fermín, al que encuentra una noche callejeando por Madrid, y quien le desvela secretos de las "rarezas" de su familia, será determinante para que cambie la forma en la que ve a su familia, y especialmente a su madre, y entienda la lógica de su vida: todo está sostenido en un caos lógico, y la única manera de entenderlo, es intentar no entenderlo. No se puede regresar, solo se puede anticipar. Solo participar. Y esta revelación le aparecerá en el lugar más surrealista que puedas imaginar: un urinario público.

En esta novela, Laura Chivite juega con el realismo mágico, con el mundo de los vampiros y la telequinesia, para hablarnos de personajes, de enigmas, de la conexión que nos une con las personas -y que a menudo es difícil de explicar- y de cómo forjamos nuestra identidad y nuestra personalidad en base a las relaciones con las personas, y a la admiración y amor que sentimos por ellas. La autora combina elementos fantásticos para explicar mejor la realidad. Como afirman en este artículo de The Objective "resulta algo así como una novela gótica en pantuflas, con momentos en que lo inquietante y lo entrañable casan realmente bien".

La protagonista de El ataque de los cabras siente que las caras de su adolescencia le dicen: "Te has dado cuenta de que la gente no es idiota. Los años nos han igualado y nosotras, que siempre fuimos más generosas y menos petulantes que tú, te seguimos acogiendo". Al recordar la frase de la novela, Chivite la confirma: «Yo me pasé la mayor parte de mi adolescencia pensando que la gente era idiota. Y de pronto un día te das cuenta de que todos somos un poco idiotas y no eres mejor que nadie. Es lo mejor que te puede pasar. El tiempo y los golpes te ayudan. También conocer a gente genial. Y a gente brillante que te decepciona. La Tía Lidia, por ejemplo, es muy inteligente, pero la protagonista se da cuenta de que es una analfabeta emocional. Entonces te planteas qué hace la grandeza, dónde reside, y te das cuenta de que en muchos lugares diferentes y de muchas maneras diferentes». La verdadera diversidad, que incluye a los «normales» o «vulgares», frente a la exacerbación de lo rompedor, de lo «transgresor».

Una novela divertida, caótica, y sorprendente, que te hacer reflexionar y reír a partes iguales; inevitablemente te sentirás reconocida en la protagonista, en algunos momentos, en su búsqueda perpetua de la satisfacción, en ese aprendizaje vivencial, y aprenderás que tu familia forma parte de ti, aunque rehúyas de ello, porque nos forjamos a partir de nuestras vivencias, de lo que compartimos con los demás. Como afirma la propia protagonista sobre sí misma: «Mi madre Irene, Tía Lidia, Abuela Refugio y yo, somos una masa informe que se moldea sin cesar».

miércoles, 1 de abril de 2026

CANTO YO, Y LA MONTAÑA BAILA de Irene Solà

 Canto yo, y la montaña baila es una de las novelas más aclamadas de la literatura catalana, ganadora del Premio Anagrama de Novela en 2019. Y lo primero que puedo destacar de ella es la originalidad con la que está contada; se trata de una novela polifónica en la que varios de los personajes que narran no son humanos, sino que son parte de la naturaleza; así, veremos cómo la propia montaña adquiere un protagonismo absoluto, ya que toda la historia sucede en el Pirineo catalán y, como el propio título nos anticipa, la montaña bailará con el el lector en todas sus páginas. Pero también nos hablará Lluna, la perrita que acompaña a su dueña Sió, el corzo, que se zafa de los brazos humanos y logra no ser cazado; el oso, que observa y calla, y juega; o las damas de agua, que desaparecen si son nombradas por alguien. Lo humano y la naturaleza fluctúan en la novela, en una narrativa que han denominado ecofeminista.

Sió, una mujer recia y dura, nos relata la historia de su marido Domènec, el hombre más guapo de la zona, con el que tuvo el honor de casarse, y al que le mató un rayo. Se queda sola, y así criará a sus dos hijos, Hilari y Mia, en Matavaques. Una nueva tragedia golpeará a esta familia, y es que Hilari morirá en una cacería, cuando perseguían a un corzo, pero Jaume, el autor de tal atrocidad, no será capaz de pedirle perdón y enfrentarse a lo que ha ocurrido. Entremedias, conoceremos a otros personajes, como Oriol, que es cojo, y que visitará a Mia todos los lunes, y tomará café con ella, pero también a la familia de Cristina, que decide volver al campo, después de vivir en Barcelona unos años, y que transita por los bosques en busca de granadas, revólveres y otros metales de la guerra civil. 

En algunos momentos, la mezcla de nombres y de historias llegan a confundir, pero la lectura sigue fluyendo, y puedes leer el momento de formación de las montañas, que se acompaña de ilustraciones en las que explican la fricción de las placas tectónicas, por ejemplo, o el momento de nacimiento de un corzo, contado desde su punto de vista: "dentro se estaba muy calentito, muy apretadito, a oscuras. Mi hermano y sus patas largas, yo y mis patas largas, enrollados como los gusanos debajo de las piedras. Y todas las cosas hacen ruidos, y todas las cosas que tienen olor y sabor, y todas las cosas que no conocíamos y que no nos imaginábamos, trotaban y saltaban y se movían fuera del vientre de mamá, los ladridos roncos y agudos al mismo tiempo (...) El vientre guarida ya no nos quería. Primero mi hermano, después yo. Primero las patas, después el cuerpo. Dentro no estábamos mojados. Dentro estábamos a oscuras y calentitos. Fuera estábamos mojados. Y los ojos no sabían ver porque nunca habían visto nada. Dentro todo estaba a oscuras y no sabían que servían para ver. Encerraditos, descansando. Fuera estábamos mojados y el aire nos decía que estábamos mojados. Estáis mojados, estáis mojados, nos decía. Y hacía un frío de desamparo. Y madre venía con una lengua caliente como los recuerdos. Con una lengua que limpiaba el miedo y la sangre". 

Y después te encuentras con la leyenda de las montañas, con Pirene, hija de Túbal, rey de Iberia, que ha dado nombre a los Pirineos, y poemas para Mia, y para Hilari, o la historia de Eva, una niña republicana que está inspirada en una fotografía (según explica la propia autora al final del libro) y el realismo y la magia danzan, como la montaña baila. Y todos estos capítulos, que de alguna manera conforman historias distintas y aparentemente deslavazadas, al final van uniéndose y conformando una historia caleidoscópica, que se entrelaza como los elementos en la naturaleza.

Un libro muy sensorial, que te hace sentir la tierra pegada a los pies, y te encariña con un grupo de personajes a los que, en cierta manera, comprendes, aunque se sitúen muy lejos de ti. Una estupenda novela para hacernos sentir parte de la naturaleza. 

p.d. Si he de quedarme con un extracto de la obra, me encantó el capítulo relatado por Lluna, en la que la perra nos describe todos los olores que emana una pareja de humanos al tener una relación sexual, y cómo ella se exalta con esos aromas. 

sábado, 7 de marzo de 2026

ZEROCALCARE: LA PROFECÍA DEL ARMADILLO

Hace un par de semanas, un viejo amigo italiano me recomendó a este historietista: Zerocalcare, así que me animé a comprar la primera de sus novelas gráficas: La profecía del armadillo. Se trata de una historia en torno a la muerte de Camille, el primer amor de Zero, el protagonista. A través de la noticia del fallecimiento, este se retrotrae en el tiempo y nos cuenta anécdotas de su juventud y de su adolescencia, siempre  acompañado del armadillo, una especie de alter ego de este personaje que le da consejos, y que hace las veces de su conciencia.

Con un humor sarcástico, Zerocalcare (en realidad Michele Rech, un joven ilustrador y cuentista que se puso este pseudónimo por un anuncio publicitario en el que un producto lograba acabar con la cal) relata pequeñas anécdotas con las que nos resume su vida de forma sintética: su obsesión por los dinosarios desde niño; los remordimientos cuando visita un lugar de comida rápida, y su conciencia le dicta que no debería estar allí; un episodio en el que come hamburguesa con nabo, y cómo se traga primero la verdura para dejar la carne, lo que más le gusta, para el final; todas esas cosas que le hubiera gustado decir a Camille -y a otras chicas que le gustaban- pero nunca se atrevió, o pequeñas historias de su historial laboral siendo dibujante contratado, y verse en la tesitura de no saber cómo dibujar un camello visto desde abajo, entre otras lindeces. 

Esta novela gráfica te saca la sonrisa continuamente, aparecen constantes guiños a la cultura popular, al barrio de Rebibbia, en Roma, donde hay un mamut escondido, así como referencias cinematográficas, como el sargento de "La chaqueta metálica" o e propio Buñuel. A pesar de parecer muy localista, las historias son entendidas por cualquier lector, ya que todos nos vemos representados en esas anécdotas, aunque me queda la duda de si una persona nacida después de los noventa entendería muchas de las referencias, como las cumbres del G8, o la muerte de Carlo Giuliani. 

Un libro muy recomendable, y la reseña de su obra también: La profecía del armadillo o como sortear el duelo por Zerocalcare | NR | Periodismo alternativo


sábado, 31 de enero de 2026

AQUÍ DONDE ESTOY, de María Castro Hernández y Tyto Alba

 Un alumno me prestó este cómic, y me ha encantado. Se trata de un cómic en el que nos cuentan las memorias de Gabriel León, uno de los últimos supervivientes de la Batalla del Ebro. Es más, es uno de los de la "Quinta del 41", de los de "la Brigada del biberón", un grupo de adolescentes de 17 y 18 años que se vieron obligados a participar en el frente cuando el bando republicano. En el año 1938, el bando del gobierno legítimo vio sus fuerzas menguadas, y tuvo que tirar de los más jóvenes para librar la Batalla del Ebro, en un momento en el que el bando sublevado había avanzado desde el oeste, después de la Batalla de Teruel, dejando dividida la zona republicana en dos, y dejando aislada Barcelona de Valencia y de Madrid. 


En este contexto, escuchamos la voz de Gabriel León, uno de los combatientes, que le relata a un joven su historia, cómo consiguió pasar el río a nado -siendo él uno de los pocos que sabía nadar, dentro de su brigada-, cómo dormían y pasaban frío en el frente, atestados de piojos, y cómo se le ponía el corazón en un puño cada vez que tenía que disparar, por miedo a poder encontrar a un amigo en el bando enemigo. 

Todas estas historias las va relatando Gabriel gracias a fotos y cartas que conserva, y que él mismo escribió -se conservan, en total, 54 cartas- que enviaba a su madre y a sus hermanas relatando todos los detalles de la contienda, agradeciendo el pasamontañas que le enviaban, explicando cómo se había hecho con una manta moruna que le aislaba del frío -y que aún conservaba-, o cómo le pidió a un vecino, del bando enemigo, que le llevara una maleta a su familia, en balde. 

La forma en la que está relatada combina una historia contemporánea, fechada en 2018, año en el que el joven adolescente que protagoniza la historia estudia en su clase la Batalla del Ebro, unida a un viaje que realizará con sus padres a la zona del Ebro: Camposines, Miravet, Flix... donde recorreran los espacios donde se conservan los restos de los bombardeos. Allí conocerá a Gabriel, quien le irá relatando sus historias, acompañándolas de documentos históricos, como son las cartas y las fotos que se conservan, unidas a datos que el joven va buscando por Internet, y que le va explicando a un amigo a través de whatsapp. 

Un libro didáctico, interesante y entretenido, que se titula de esta manera, "aquí donde estoy", porque esta era la frase que utilizaba Gabriel al encabezar sus cartas. Podría ser una lectura obligatoria, o recomendada, en la materia de Geografía e Historia, para complementar los contenidos estudiados sobre la Guerra Civil. 

viernes, 23 de enero de 2026

COMERÁS FLORES de Lucía Solla Sobral

 Acabo de degustar, saborear, paladear, una de las mejores novelas que he leído nunca. Comerás flores me ha gustado desde su portada (esa muchacha que posa lánguida, atravesada por el tallo de una flor que parece una amapola, aunque de color amarillo) hasta la cita de Dorothi Allison: "Hay dos o tres cosas que tengo claras, y una de ellas es que puedes odiar y a la vez amar algo que no sabes si entiendes", o las introducciones de cada una de las partes en que se divide el libro, en las que la protagonista, Marina, aclara qué es lo que tiene en su vida: partiendo de un padre "muerto", al que no quiere llamar "muerto", sino que prefiere denominar con otros eufemismos.

La novela está escrita con una sensibilidad y una prosa poética que te atrapa desde las primeras páginas. Al comienzo, Marina explica que acaba de fallecer su padre, y nos cuenta que, aunque la vida sigue discurriendo, su personaje se ve atrapado en una especie de inercia vital, pero que se siente vacía por dentro. Y todo esto lo cuenta con una serie de anécdotas cotidianas, nos habla de su perra Frida, de su amiga Diana, de su madre, y todo lo hace desde una cercanía cálida, con un relato del detalle (contándonos, por ejemplo, el ruido que hacían las zapatillas de su padre arrastrándose por el pasillo, y que todavía a día de hoy escucha) que logran que el lector se sienta parte de esa Marina.

Pronto conocerá a Jaime, un hombre apuesto, elegante, con sus brazos llenos de tatuajes, pero veinte años mayor que ella, pero con el que siente un flechazo amoroso, un amor que no le cabe en el pecho, y que le llena sus días y sus noches, un amor atropellado, impaciente, pleno. Pero este amor hará que poco a poco Marina vaya dejando al margen todo aquello que llenaba su vida tiempo atrás, como son las juergas con sus amigos, y con Diana, las visitas familiares, e incluso su dieta vegana. Toda la vida de Marina parece querer incrustarse, encajar, en la "la casa más bonita que ha visto nunca", el piso de Jaime; en sus platos elaborados son todo el detalle, en sus manteles de tela y en las decoraciones en las que todos los detalles cuentan; y es que Jaime se dedica a crear ambientes, es "compositor de atmósferas".

Según vas leyendo, te vas sintiendo más pegada a la piel de marina. Entiendes cómo respira, sientes el olor del salón de Jaime, te impregnas con las texturas de la colcha en la que duerme, y también padeces esa asfixia, esta angustia que acompaña a Marina, ese terror a decir algo que pueda enfadar a Jaime, y que le haga coger el coche, bajar la temperatura al mínimo y pisar el acelerador para mantener a Marina callada y sumisa. Todas esas sensaciones están explicadas con una enorme sensibilidad, con una sinestesia continuada, con unas metáforas fantásticas: "Jaime me acariciaba y me acariciaban un puñado de arañas, Jaime me besaba y se me llenaba la boca de ramas de canela", por ejemplo.

Una novela escrita con gran maestría, que trata el tema del maltrato, el duelo y la amistad planteando miles de cuestiones, indagando en el comportamiento humano, y permitiéndote perdonarte por tus propios comportamientos y errores. En resumen: una novela preciosa, necesaria para tratar el tema del amor tóxico y para conocer mejor al enemigo que acecha, atrapa y asfixia.

domingo, 18 de enero de 2026

LA MUY CATASTRÓFICA VISITA AL ZOO de Joël Dicker

Hemos elegido esta novela para nuestro Club de Lectura del mes de febrero. Y ¿por qué hemos escogido este libro? Porque como afirma el propio autor, se trata de un libro que puede ser leído por personas de entre 4 hasta 122 años, y que consigue que las personas conecten:

"He visto cómo (los libros) creaban lazos, entablaban amistades, intercambiaban números de teléfono, apretones de mano, abrazos. Ese es el verdadero éxito de los libros. No de mis libros en particular, sino de los libros. Reconciliar a las personas entre sí, permitir que se conozcan, que se reencuentren. Eso es lo que puede hacer la literatura.

De las cosas que me cuentan los lectores, lo que más me emociona son las lecturas compartidas y simultáneas, en familia, entre amigos o en los clubes de lectura. Por eso, con La muy catastrófica visita al zoo, lo que he intentado, modesta y humildemente, ha sido escribir un libro que pudieran leer y compartir todos los lectores, sean como sean y estén donde estén, de los siete a los ciento veinte años. Con vuestros hijos, vuestra pareja, vuestros padres, vuestros vecinos o vuestros compañeros de trabajo. Un libro con el que os entren ganas de leer y de que lean otros, sin distinciones. Y que nos permita reencontrarnos. Pero de verdad".

Y, efectivamente, la historia de La muy catastrófica visita al zoo nos hace reír, y reflexionar, tras conocer la historia de un grupo de alumnos  de un "colegio especial", a los que les van sucediendo una serie de catástrofes, que nos relata su protagonista, Josephine. Josephine, ahora ya una mujer adulta, escritora, recupera vivencias de su infancia, cuando aún estaba en el colegio Picos Verdes, y ocurre una anécdota en el zoológico de su ciudad, un hecho que, pasados los años, seguirá siendo recordado. Por ello, decide plasmarlo en un libro, y recupera la voz de Josephine cuando era una niña, y nos presenta a sus cuatro compañeros de clase. Así conocemos a Otto, el chico que se sabe todas las palabras del diccionario, y cuando aparece un término extraño, es quien clarifica su significado a los demás; Artie, el chico hipocondríaco que advertirá de los peligros que están acechando en la barandilla de una calle, llena de bacterias, o bien en las heces de un perro -por lo que es muy peligroso comerse un bocadillo hecho de caca, entre otras lindezas-; Thomas, el experto en kárate "porque su padre es profesor de kárate"; o Giovanni, el más elegante, el que viste con camisas, y cuya familia tiene mucho dinero. 

También son memorables la abuela de Giovanni, quien escucha con total interés a esta pandilla de chicos, y quien ayudará a desentrañar el misterio de quién ha inundado el colegio, si se trata de un accidente, o bien ha habido una intención oculta detrás; la profesora Jennings, que es una bellísima persona y se preocupa mucho por ellos, o la figura del director que, aunque con buena intención, acaba siempre estropeando los mejores proyectos.

A través de su lectura, podemos reflexionar sobre lo que significa la democracia, las mayorías silenciosas, y las minorías ruidosas, los colegios "especiales" y sobre cómo valoramos a las personas, el adultocentrismo y la necesidad de crear tensiones y problemas en asuntos en los que, realmente, no debería haber controversias (como los temas que aborda una obra de teatro del colegio, por ejemplo).

Un libro muy recomendable, que podría trabajarse en diversos cursos escolares (aunque creo que da bastante juego en 3º o 4º de ESO) y además, con la guía de lectura de Penguin, con preguntas para animar a la conversación.

sábado, 10 de enero de 2026

EL BOSQUE DE LOS CUATRO VIENTOS, de María Oruña

El bosque de los cuatro vientos es una novela de intriga, escrita por María Oruña en el año 2020. Según ella desvela al final del libro, está basada en hechos reales, en la leyenda de los nueve anillos del Monasterio de Santo Estevo, y en la desaparición de los mismos (son nueve anillos, y en la actualidad se han encontrado cuatro de ellos, siendo aún un enigma el paradero de los otros cinco).

El protagonista de la trama es Jon Bécquer, un investigador y arqueólogo, miembro de la asociación Samotracia, encargada de la búsqueda de obras de arte y de la investigación de falsificaciones de cuadros u otras obras artísticas. Bécquer llega al Parador de Santo Estevo, un enigmático lugar de la provincia de Orense donde antiguamente había habido un monasterio, hoy en día reconvertido en parador. Su llegada allí es casual, ya que había acudido a una conferencia, pero tras visitar el claustro de los Monjes, descubre la "leyenda de los nueve Anillos", y de esta manera comienza a investigar sobre la historia de este lugar. 
Poco a poco irá conociendo a algunos de los personajes de la trama, como Alfredo Comesaña, un actor que representaba el papel de monje, enseñando a los turistas el conjuro de la queimada, entre otras cosas. Pero las cosas no comienzan bien, y la primera noche que pernocta Bécquer en el parador, justo antes de que Comesaña le vaya a contar algo al investigador, aparece su cadáver en el bosque de Los cuatro vientos. Jon, a raíz de los acontecimientos, empieza a hacer una investigación, ayudado por el Comandante Xocas y la restauradora Amelia, y conoce a los habitantes de la zona (Ricardo y a su mujer Lucrecia, quienes vivían en la Casa de Audencias, al Padre Quijano, entre otros). 

De forma paralela, en la novela se nos cuenta la historia del Monasterio en el siglo XVIII, durante el reinado de Fernando VII. Se nos presenta al Médico don Mateo Vallejo, padre de Marina, quien llega al monasterio para ayudar con los enfermos. Allí se encuentra su hermano Antonio, y también conocerán en la botica del monasterio a Fray Modesto, quien enseñará a Marina muchos secretos sobre las hierbas medicinales, y a Fray Eusebio, el responsable de la botica de Oseira, un pueblo que también tiene un monasterio, cerca de Santo Evo. Se irá tejiendo una historia de amor entre Marina y Maquila, un sirviente y aprendiz de boticario, que estará mal vista a los ojos del padre de Marina, y del alcalde y de su hijo, por lo que tendrán que mantener su relación de forma secreta.

A través de estas dos historias, el lector va conociendo las maravillas de la arquitectura medieval del monasterio, de los paisajes de Orense (con sus bosques, sus túneles de agua, los sequeiros -lugares en los que secaban las castañas- y su música, ya que hacen referencia a Luar Na Lubre, Carlos Núñez, o a los versos de "Negra sombra" de Rosalía de Castro, cantados por Luz Casal). Es interesante leer las referencias históricas del siglo XVIII, las discusiones entre el doctor Mateo Vallejo, liberal y defensor de las ideas científicas, y por tanto, de las ideas ilustradas que llegaban desde Francia, frente a su hermano Antonio, que temía esas ideas liberales, temía las futuras desamortizaciones y exclaustraciones, y la falta de defensa a la iglesia que llegaría tras la muerte de Fernando VII. Creo que la autora sabe explicar muy bien los acontecimientos históricos, introduciéndolos en diálogos verosímiles, incluidos dentro de la historia. También nos habla de los "matrimonios secretos", algo que se daba cuando los dos miembros no pertenecían a la misma clase social, concepto que desconocía.

Por todo lo mencionado anteriormente, creo que se trata de una novela muy didáctica y que, además, debido al enigma que hay que desentrañar y a la temática cercana al thriller, mantiene la intriga durante su lectura, por lo que se resulta bastante amena, a pesar de su longitud. La recomendaría a alumnos a partir de 3º de ESO, y creo que podría ser interesante para tratar la época histórica en la que se basa la historia de Marina y Franquila, e incluso para investigar sobre la arquitectura medieval a través de la búsqueda de los monasterios gallegos. Es un libro que de bastante juego para trabajar otras temáticas a partir de su lectura.