Hemos elegido esta novela para nuestro Club de Lectura del mes de febrero. Y ¿por qué hemos escogido este libro? Porque como afirma el propio autor, se trata de un libro que puede ser leído por personas de entre 4 hasta 122 años, y que consigue que las personas conecten:
"He visto cómo (los libros) creaban lazos, entablaban amistades, intercambiaban números de teléfono, apretones de mano, abrazos. Ese es el verdadero éxito de los libros. No de mis libros en particular, sino de los libros. Reconciliar a las personas entre sí, permitir que se conozcan, que se reencuentren. Eso es lo que puede hacer la literatura.
De las cosas que me cuentan los lectores, lo que más me emociona son las lecturas compartidas y simultáneas, en familia, entre amigos o en los clubes de lectura. Por eso, con La muy catastrófica visita al zoo, lo que he intentado, modesta y humildemente, ha sido escribir un libro que pudieran leer y compartir todos los lectores, sean como sean y estén donde estén, de los siete a los ciento veinte años. Con vuestros hijos, vuestra pareja, vuestros padres, vuestros vecinos o vuestros compañeros de trabajo. Un libro con el que os entren ganas de leer y de que lean otros, sin distinciones. Y que nos permita reencontrarnos. Pero de verdad".
Y, efectivamente, la historia de La muy catastrófica visita al zoo nos hace reír, y reflexionar, tras conocer la historia de un grupo de alumnos de un "colegio especial", a los que les van sucediendo una serie de catástrofes, que nos relata su protagonista, Josephine. Josephine, ahora ya una mujer adulta, escritora, recupera vivencias de su infancia, cuando aún estaba en el colegio Picos Verdes, y ocurre una anécdota en el zoológico de su ciudad, un hecho que, pasados los años, seguirá siendo recordado. Por ello, decide plasmarlo en un libro, y para ello recupera la voz de Josephine cuando era una niña, y nos presenta a sus cinco compañeros de clase. Así conocemos a Otto, el chico que conoce todas las palabras del diccionario, y cuando aparece un término extraño, es quien clarifica su significado a los demás; Artie, el chico hipocondríaco, que advertirá de los peligros que están acechando en la barandilla de una calle, llena de bacterias, o bien en las heces de un perro -por lo que es muy peligroso comerse un bocadillo hecho de caca, entre otras lindezas-; Thomas, el experto en kárate "porque su padre es profesor de kárate"; o Giovanni, el más elegante, el que viste con camisas, y cuya familia tiene mucho dinero.
También son memorables la abuela de Giovanni, quien escucha con total interés a esta pandilla de chicos, y quien ayudará a desentrañar el misterio de quién ha inundado el colegio, si se trata de un accidente, o bien ha habido una intención oculta detrás; la profesora Jennings, que es una bellísima persona y se preocupa mucho por ellos, o la figura del director que, aunque con buena intención, acaba siempre estropeando los mejores proyectos.
A través de su lectura, podemos reflexionar sobre lo que significa la democracia, las mayorías silenciosas, y las minorías ruidosas, los colegios "especiales" y sobre cómo valoramos a las personas, el adultocentrismo y la necesidad de crear tensiones y problemas en asuntos en los que, realmente, no debería haber problemas (como los temas que aborda una obra de teatro del colegio, por ejemplo).
Un libro muy recomendable, y además, con la guía de lectura de Penguin, con preguntas para animar a la conversación.







