Un alumno me prestó este cómic, y me ha encantado. Se trata de un cómic en el que nos cuentan las memorias de Gabriel León, uno de los últimos supervivientes de la Batalla del Ebro. Es más, es uno de los de la "Quinta del 41", de los de "la Brigada del biberón", un grupo de adolescentes de 17 y 18 años que se vieron obligados a participar en el frente cuando el bando republicano. En el año 1938, el bando del gobierno legítimo vio sus fuerzas menguadas, y tuvo que tirar de los más jóvenes para librar la Batalla del Ebro, en un momento en el que el bando sublevado había avanzado desde el oeste, después de la Batalla de Teruel, dejando dividida la zona republicana en dos, y dejando aislada Barcelona de Valencia y de Madrid.
En este contexto, escuchamos la voz de Gabriel León, uno de los combatientes, que le relata a un joven su historia, cómo consiguió pasar el río a nado -siendo él uno de los pocos que sabía nadar, dentro de su brigada-, cómo dormían y pasaban frío en el frente, atestados de piojos, y cómo se le ponía el corazón en un puño cada vez que tenía que disparar, por miedo a poder encontrar a un amigo en el bando enemigo.
Todas estas historias las va relatando Gabriel gracias a fotos y cartas que conserva, y que él mismo escribió -se conservan, en total, 54 cartas- que enviaba a su madre y a sus hermanas relatando todos los detalles de la contienda, agradeciendo el pasamontañas que le enviaban, explicando cómo se había hecho con una manta moruna que le aislaba del frío -y que aún conservaba-, o cómo le pidió a un vecino, del bando enemigo, que le llevara una maleta a su familia, en balde.
La forma en la que está relatada combina una historia contemporánea, fechada en 2018, año en el que el joven adolescente que protagoniza la historia estudia en su clase la Batalla del Ebro, unida a un viaje que realizará con sus padres a la zona del Ebro: Camposines, Miravet, Flix... donde recorreran los espacios donde se conservan los restos de los bombardeos. Allí conocerá a Gabriel, quien le irá relatando sus historias, acompañándolas de documentos históricos, como son las cartas y las fotos que se conservan, unidas a datos que el joven va buscando por Internet, y que le va explicando a un amigo a través de whatsapp.
Un libro didáctico, interesante y entretenido, que se titula de esta manera, "aquí donde estoy", porque esta era la frase que utilizaba Gabriel al encabezar sus cartas. Podría ser una lectura obligatoria, o recomendada, en la materia de Geografía e Historia, para complementar los contenidos estudiados sobre la Guerra Civil.

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