miércoles, 10 de junio de 2009

KONRAD O EL NIÑO QUE SALIÓ DE UNA LATA DE CONSERVAS de Christine Nöstlinger


Esta novelita, dirigida a lectores a partir de 12 años (aunque puede gustarle a cualquiera) es una reflexión sobre la educación y el protocolo de nuetro comportamiento diario, en clave de humor. La señora Bartolotti es una mujer extravagante y fuera de lo común a quien le encanta vestir con colores chillones y, entre otras cosas, tiene la costumbre de comprar cosas extrañas por catálogo. Cuál es su sorpresa cuando una tarde el cartero le trae una lata alargada, de la que sale Konrad, un niño de 7 años que viene con el manual de instrucciones aprendido. Konrad quiere comportarse como "cualquier niño de su edad" y por eso pregunta qué debe y qué no debe hacer a cada ocasión, lo que hace reflexionar profundamente a la sra. Bartolotti. Konrad es tan obediente y bueno que saca de sus casillas a sus compañeros de clase, quienes no pueden soportar su perfección absoluta y se ríen de él y le hacen rabiar.
Además del humor tan inteligente que tiñe toda la narración, y que hace preguntarse al lector hasta qué punto una educación férrea es la deseable, esta autora austríaca también nos deleita con las ilustraciones que acompañan la historia. Puedes encontrar la historia íntegramente aquí.

A continuación, un fragmento bastante simbólico de la obra:
Konrad se alegró mucho de poder ver el libro de lectura y el libro de aritmética. Pero se quedó aterrado cuando vio los monigotes y florecillas que Kitti había pintado en los márgenes del libro de aritmética. Y en el libro de lectura, todas las O mayúsculas estaban pintadas de colores.
- ¿Pueden hacer esto los niños? - preguntó.
La señora Bartolotti no estaba segura. En su época, dijo, los niños no podían hacerlo (...)

Lo mejor: las ocurrencias que tiene y la manera de narrar, tan cercana.
Lo peor: el final. Quizá demasiado previsible y feliz, no me gustan los "happy ends".

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