El protagonista de la trama es Jon Bécquer, un investigador y arqueólogo, miembro de la asociación Samotracia, encargada de la búsqueda de obras de arte y de la investigación de falsificaciones de cuadros u otras obras artísticas. Bécquer llega al Parador de Santo Estevo, un enigmático lugar de la provincia de Orense donde antiguamente había habido un monasterio, hoy en día reconvertido en parador. Su llegada allí es casual, ya que había acudido a una conferencia, pero tras visitar el claustro de los Monjes, descubre la "leyenda de los nueve Anillos", y de esta manera comienza a investigar sobre la historia de este lugar.
Poco a poco irá conociendo a algunos de los personajes de la trama, como Alfredo Comesaña, un actor que representaba el papel de monje, enseñando a los turistas el conjuro de la queimada, entre otras cosas. Pero las cosas no comienzan bien, y la primera noche que pernocta Bécquer en el parador, justo antes de que Comesaña le vaya a contar algo al investigador, aparece su cadáver en el bosque de Los cuatro vientos. Jon, a raíz de los acontecimientos, empieza a hacer una investigación, ayudado por el Comandante Xocas y la restauradora Amelia, y conoce a los habitantes de la zona (Ricardo y a su mujer Lucrecia, quienes vivían en la Casa de Audencias, al Padre Quijano, entre otros).
De forma paralela, en la novela se nos cuenta la historia del Monasterio en el siglo XVIII, durante el reinado de Fernando VII. Se nos presenta al Médico don Mateo Vallejo, padre de Marina, quien llega al monasterio para ayudar con los enfermos. Allí se encuentra su hermano Antonio, y también conocerán en la botica del monasterio a Fray Modesto, quien enseñará a Marina muchos secretos sobre las hierbas medicinales, y a Fray Eusebio, el responsable de la botica de Oseira, un pueblo que también tiene un monasterio, cerca de Santo Evo. Se irá tejiendo una historia de amor entre Marina y Maquila, un sirviente y aprendiz de boticario, que estará mal vista a los ojos del padre de Marina, y del alcalde y de su hijo, por lo que tendrán que mantener su relación de forma secreta.
A través de estas dos historias, el lector va conociendo las maravillas de la arquitectura medieval del monasterio, de los paisajes de Orense (con sus bosques, sus túneles de agua, los sequeiros -lugares en los que secaban las castañas- y su música, ya que hacen referencia a Luar Na Lubre, Carlos Núñez, o a los versos de "Negra sombra" de Rosalía de Castro, cantados por Luz Casal). Es interesante leer las referencias históricas del siglo XVIII, las discusiones entre el doctor Mateo Vallejo, liberal y defensor de las ideas científicas, y por tanto, de las ideas ilustradas que llegaban desde Francia, frente a su hermano Antonio, que temía esas ideas liberales, temía las futuras desamortizaciones y exclaustraciones, y la falta de defensa a la iglesia que llegaría tras la muerte de Fernando VII. Creo que la autora sabe explicar muy bien los acontecimientos históricos, introduciéndolos en diálogos verosímiles, incluidos dentro de la historia. También nos habla de los "matrimonios secretos", algo que se daba cuando los dos miembros no pertenecían a la misma clase social, concepto que desconocía.
Por todo lo mencionado anteriormente, creo que se trata de una novela muy didáctica y que, además, debido al enigma que hay que desentrañar y a la temática cercana al thriller, mantiene la intriga durante su lectura, por lo que se resulta bastante amena, a pesar de su longitud. La recomendaría a alumnos a partir de 3º de ESO, y creo que podría ser interesante para tratar la época histórica en la que se basa la historia de Marina y Franquila, e incluso para investigar sobre la arquitectura medieval a través de la búsqueda de los monasterios gallegos. Es un libro que de bastante juego para trabajar otras temáticas a partir de su lectura.

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